jueves, agosto 28, 2008

Madre no hay mas que una



Las primeras imágenes que retengo de ella son siempre en la mesa, a la hora de la comida. Fueron durante toda mi infancia los momentos tal vez mas entrañables. Mi madre con su sabia intención mantuvo estos momentos hasta que abandonamos el hogar o tal vez simplemente se dio así. Con mi madre es difícil saber.


En las primeras imágenes mi madre nos enseña cosas, cosas simples .


Me muestra como agarrar un tenedor en una, en otra nos dice que debemos hablar en alemán, en otra la recuerdo explicándome que hay un país que tiene una bomba que si la tiran se acaba el mundo. Mas adelante la mesa es el coloquio familiar diario y digamos que en un espacio de tregua donde todo se podía discutir y hablar.


Nunca fue una mujer que se expresara mucho.


Casi analfabeta cuando se caso apenas sabia leer o escribir. Insegura pero altiva y orgullosa recorrió los caminos de la emigración Europea el fracaso matrimonial, la ruina empresarial y la maternidad.


Mujer poco afectiva mostraba su amor maternal escasas veces, sobre todo cuando alguno enfermábamos. Tuvo que educarnos ella sola desde que yo tenia 11 años , a la vez siempre trabajo.


Raras veces la escuche descalificar nada ni a nadie y nunca por prejuicios de raza clase etc. Una mujer con sentido de la justicia y sensibilidad social que nunca se expresaba en la palabra sino en los hechos.


En el cuidado de la casa y las labores de hogar esperaba de todos la misma colaboración y trabajo.


Tras su dura fachada siempre escondió una enorme riqueza sentimental. Ella siempre sabia mas de lo que decía. Discreta supo dejarnos ganar nuestra independencias poco a poco y sin luchas traumáticas.


La soledad tal vez sea su inspiración y seguramente también su dolor.


Creo que siempre se sintió ignorante por su falta de estudios. Sin embargo siempre tuvo una extraña sabiduría en su forma de educarnos administro sabiamente ese recurso.


Poco afín a las relaciones sociales, tal vez por su desconfianza. Creo que nunca creyó en la amistad y es posible que no haya tenido nunca una amiga de verdad. Pero si creyó en las personas que por cualquier circunstancia entraron en su vida.


Las personas que se acercaron a ella terminaron seguramente queriéndola a pesar del poco esfuerzo que ella hace para que esto ocurra.


Con sus virtudes y defectos es tal vez una de las personas mas autenticas que he conocido. Nunca la vi sonreír sin ganas.


Hasta casi los 30 años conservo el aspecto de una adolescente. Un cierto aire frágil tras sus expresiones de dureza.


Dedico su vida a intentar conseguir el único ( tal vez ) amor de su vida. Por ello se convirtió en empresaria trabajo y mantuvo funcionando el núcleo familiar listo para el regreso de mi padre que nunca se produjo. Creo que incluso conservo su juventud con ese fin.


Un buen dia tuvo que admitir por fin el fracaso de su sueño y de todo el trabajo de una vida dedicado a ello.


Las ultimas veces que la vi la he sentido mas cerca que nunca, ya mayor por primera vez empiezo a sentir que envejece. Ya tiene la lagrima fácil se emociona cuando me ve y siento de golpe todo el amor que siempre midió en demostrar.


Siento su soledad y me reconozco en ella, ella siempre se sintió sola por que sus intereses nunca fueron los de la mayoría ella lucho por una realidad y todo lo que no se acercaba a ello. Lo ignoraba.


Si no hubiera sido la vida misma, seria esta una romántica historia de amor con un triste final.


Es cierto que en la vida misma no hay amores puros ni eternos ni incondicionales, pero si los pudiera haber el de mi madre por mi padre seria uno de ellos.


Pero se trato de la vida tal cual, seguramente fue la testarudez el orgullo la ingenuidad el miedo a la soledad o la inseguridad los verdaderos ingredientes. Calentados al fuego del discurso y artimañas de mi padre.


Nunca hizo el mas mínimo movimiento para manejar la vida de sus hijos, de acuerdo o no respeto nuestro modo de ver las cosas apoyándonos de modo incondicional.


Nunca espero de sus hijos que se adaptaran a ningún modelo social concreto, creo que ella tiene alma de rebelde un alma de rebelde que nunca tuvo modo de canalizar en el mundo.


Sin hablarnos de ello nos transmitió, su sentido de la justicia la solidaridad y su eterna insatisfacción con un mundo que no daba a todo el mundo las mismas probabilidades y donde ella tenia que luchar en desventaja.


Nos enseño a intentar ser fieles a nosotros mismos a defender nuestros puntos de vista e intentar actuar en función de ello.


Tambien nos enseño a convivir en nuestro entorno adaptándonos sin por ello traicionarnos.


Mi relación con ella paso por diferentes momentos, un primer momento en que yo era su niño mimado, luego otro en que mi hermana paso estar mas cerca por una cuestión de apoyo cuando nos venimos de Alemania. En esa etapa me sentí francamente abandonado pero hoy entiendo que para ella era una necesidad.


Finalmente mi independencia y abandono del hogar nos alejo en cuanto que no estuve a su lado en sus momentos más difíciles. Hoy la siento especialmente cercana y ella si estuvo en el momento que la necesite.


De algún modo siento que ella ya siempre estará.


Ella es aquello en mi que hace que me tolere, que me juzgue menos, que siempre me hace esperar un mejor mañana. Mi solidaridad y mi valor.


Y mi principal fuente de inspiración en el respeto que siento por el extraño género femenino tan misterioso en sus motivaciones e intenciones a veces.

martes, agosto 26, 2008

Las cosas que se hacen por amor... a los 11 años

El tren arranco perezosamente apenas un traqueteo, abajo en el hangar mi padre visiblemente conmovido no despide con su mano. No alcanzo a comprender a que tanto drama si en poco tiempo el se juntara en España con nosotros. Había llorado y estaba desde hacia varios días mas afectuoso que de costumbre.
Todo había ocurrido muy deprisa, en cuestión de pocas semanas todo había cambiado.
Un tal Franco había muerto.
Yo no sabia quien era ni por que el hecho de que el muriera era un motivo para cambiarnos de país.

Nos volvíamos a España ese lugar remoto que habíamos visitado hacia dos veranos por primera vez.
Regresábamos y para ni no había nada de regreso en este hecho. Yo había nacido y vivido en Alemania.

Cuando me comunicaron la noticia pense en Berta, una niña preciosa con la que había compartido juegos en mis vacaciones en España. Pense en Berta y España me pareció una buena idea.
Mientras el tren abandonaba definitivamente la estación yo pensaba en esa niña.

No pensaba en la que había sido mi casa, ni en mis amigos del barrio ni de la escuela, ni siquiera en Andreas con quien había hecho un pacto que nos convertía en hermanos de sangre.

Solo algunos días antes había recorrido el camino de la Escuela a casa y de pronto me di cuenta que nunca mas volvería recorrer aquel camino. Quise guardar en la memoria todo lo que pudiera.
Miraba los edificios fijándome en cada detalle, los autobuses los arboles del parque que tenia que atravesar al salir de la escuela.

Recuerdo perfectamente aun hoy una esquina de la fachada de la Escuela recuerdo las cornisas las enormes ventanas terminadas en arco, el ladrillo rojo y el tejado negro.
El enorme portón por donde solo entraban los profesores en sus coches. Y en la otra acera el antiguo cementerio convertido en parque, aquel árbol tan inclinado que resultaba sencillo subirse hasta la copa.
Los enormes castaños los muros de ladrillo.

Pero en ese momento en el tren solo pensaba en Berta, en el calor de España, en las calles sin asfaltar mucho mas divertidas para los juegos que el asfalto bien organizado alemán. También pensaba en las pipas manjar que no había conocido hasta que pase aquel verano en Orense esa pequeña provincia Gallega de la que hablaban mis padres.

En mis manos tenia un libro, mi amigo Andreas me lo había regalado para el Viaje “Los últimos días del capitán Scott”. Ciertamente no era un libro muy alegre pero tal vez si fue acertado por que leyéndolo en aquel viaje fui muriendo poco a poco al igual que la compañía del capitán Scott. Fui muriendo ha todo lo que hasta ese momento había sido.

Tardamos tres días en llegar a nuestro destino, me resulta extraño que recuerde tan poco de aquel viaje. Solo recuerdo el libro que termine durante el viaje, también recuerdo que al llegar a la frontera de España cambiamos de tren, el de España se parecía a los de las películas del Oeste.
Una noche vimos que había ratones corriendo por el suelo. También descubrimos que en el portamaletas viajaba un polizón. Por lo demás el viaje debió de ser una combinación de peleas con mis hermanos, dormir, leer y pensar en Berta.

El que entonces era pareja de mi Abuela, Luis se llamaba, vino a recogernos a la estación. Luis se me aparecía como una especia de Bort Lancaster en decadencia por el alcohol y las mujeres. Parecía salido de alguna antigua película en Blanco y Negro sus colores eran grises como el mundo del que venia. Seguramente era mucho mas Joven que mi abuela a la que sin embargo. En el momento de escribir esto precedió 20 en abandonar este mundo.

Debió ser de Madrugada cuando llegamos a la casa de la Madre de mi padre. De nuevo ese olor del portal mezcla de entre dulce y rancio, como a galleta mojada y a la vez veneno para ratas.
Los típicos “ haaayyyyyy” de mi abuela mezcla de alegría y de llanto. Pero no el de las lágrimas de alegría sino más bien como si la alegría efectivamente le produjera dolor.
Semejantes expresiones emotivas a mí como poco me parecían extrañas y me hacían dudar bastante de la cordura de mi abuela que por lo demás no me desagradaba. En cuanto a su salud mental tendría ocasión de comprobar en el tiempo que no andaba yo muy desatinado.

Teniendo yo todavía 11 años ya era tan alto como ella. Pues ella era realmente diminuta. Tenía los ojos pequeños y azules al igual que mi hermano y el pelo teñido de rubio. Y una vitalidad desbordante a pesar de que la disimulaba con constantes quejas acerca de su salud y continuos pronósticos de muerte cercana.
Que 26 años después seguían sin cumplirse.

La idea de la España del Sol ya me había dado cuenta de que en Galicia solo funciona en verano. Aquella primera noche las sabanas parecían casi mojadas por la humead y la cama estaba fría. En Alemania la casa siempre estaba caliente.
Supongo que dormimos hasta el mediodía, momento en que comenzaría realmente nuestra vida nueva.

Al despertarnos mi abuela nos esperaba con un tazón de colocao lleno de galletas (era la versión gallega de los cereales) Tras desayunar quise salir al balcón de inmediato a mirar si estaba Berta.
Salí y el callejón de los juegos estaba totalmente vacio además de lleno de barro. En frente y encima de una pequeña colina pasaba una carretera que vadeaba el muro del cuartel general del Ejército en Orense un poco mas allá se divisaban los muros del cementerio. Había estado una vez en el por que a mi padre le pareció importante que fuésemos a ver la tumba de su abuela. Que para mi era coma cualquiera de las múltiples tumbas de aquel cementerio.
El siempre fue un poco teatral con la cosa familiar, supongo que por el hecho de que él nunca tuvo realmente familia. Creció entre tíos abuelos y familiares sin que nadie nuca realmente se hiciera cargo de el.

Como tantos días de invierno en Orense el cielo estaba gris y el ambiente húmedo como una continua premonición de lluvia que se cumplía no pocas veces.
Pero Berta no estaba a la vista había ido a la escuela como era normal en esas fechas.
Espera al mediodía y cuando empecé escuchar mas voces de niños supuse que la escuela terminaba y volví a salir al balcón si me asomaba mucho incluso podía ver la entrada a su vivienda que daba directamente al callejón.

Aquel día estuve pendiente y hasta ya bien entrada la tarda ella no apareció. Llego finalmente con su cartera y con el uniforme de la escuela de monjas a la que asistía. Cuando estaba a menos de diez metros del Balcón la llame.
Espera que ella se alegrara tanto como yo de verme y que quisiera quedare en la calle en ese mismo momento.
Pero ella solo respondió a mi saludo con un escueto Hola, como si no hubiera estado 2 años sin verme como si yo fuera el lechero a que todos los días saluda por cortesía.

A pesar de esto reuní valor y la pregunte si no saldría a la calle ella dijo simplemente que no y entro en su casa con la mas cruel de las indiferencias.
¿Como era posible que ella no comprendiera que yo me había cambiado de país por ella?
¿Como podía ser que ella no compartiera la emoción del reencuentro?
Durante varias semanas nos seguimos encontrando a veces, a mi siempre me saltaba algo en el pecho y una sensación de vacío en el estomago.
Ella siempre saludo del modo más cortes sin la más mínima muestra de cualquier tipo de emoción. Yo no lo era antipático ni simpático sino que en realidad en su mundo ni siquiera existía.

Y ahora ¿Qué hacía yo en este país?

sábado, agosto 23, 2008

Me faltan unos datos....

Un punto puede existir en una linea, una linea puede existir en un plano, un plano puede existir en un cubo, un cubo puede existir en el tiempo.

¿donde existe el tiempo?

"La vida es una perdida de tiempo"

Nosotros no perdemos el tiempo, el tiempo siempre se va.
Nada podemos hacer para que el tiempo deje de perderse.
La unica manera de no perder el tiempo es dejar de existir.

miércoles, agosto 20, 2008

Olvidando las montañas en el Horizonte

Lo cierto es que me intento imaginar mi vida dentro en 10 años me resulta imposible.

Tan difícil casi como reconocerme en el que fui hace 20 y el mundo en el que ese vivía.

Ese pasado se me aparece como ajeno y remoto. Como si ese que lo vivió hubiera sido un pariente lejano.

Esto me coloca de continuo en un aquí y ahora que se me escurre entre las manos el ahora ya fue y así continuamente como un sediento al que se le escapara el agua entre las manos sin que nunca logre a saciar su sed.

Hubo momentos en que no fue así hubo momentos en que podía sumergirme en mi vida, pero ahora se me aparecen como momentos en que era presa de falsas ilusiones. En los que estaba como en un estado de sueño.

Ahora el mundo se me aparece como un enorme teatro donde también intervengo y hago mi papel mientras observo como el resto de los actores son presas de la ilusión de que todo es real.

Y agradezco una sonrisa por que puedo sentirla y disfrutarla sin querer atraparla. Y me reconforta el abrazo que permite que me entregue al amor que sentimos.

Y pienso sobre todo pienso mucho. Si es que se le puede llamar pensar a repetirse una y otra vez las mismas preguntas sin respuestas.

¿Y ahora que?

¿Así hasta cuando?

¿Qué hago?

Nada esta bien, nada tiene sentido todo esta mal hecho.

Díos ¿Quién ha diseñado esto?

Es un laberinto un maldito laberinto..

Vives la ilusión de que eres libre por que puedes elegir los callejones por los que te mueves pero si intentas ir mas allá si intentas quizás llegar a la montaña lejana te darás cuenta que no eres libre que no puedes salir del laberinto.

Un maldito laberinto lleno de actores representando su papel creyéndose que eso es el único mundo posible y existente.

Olvidando las montañas en el Horizonte

sábado, agosto 16, 2008

Trascendencia



Pocos creen en la trascendencia.


Si de verdad creyéramos en una vida mejor después de esta


¿Por qué abríamos de quedarnos?


viernes, agosto 15, 2008

Hijos


Nuestros hijos dan sentido a nuestra existencia porque perpetuán nuestros
más profundos anhelos.
Porque son la esperanza de otro pasito más hacia la primera gran utopía.
Una Nación Humana Universal

sábado, agosto 09, 2008